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Métodos anticonceptivos

Métodos anticonceptivos

Métodos anticonceptivos más recomendados varían según tu edad

Las relaciones de pareja cambian a lo largo de la vida de la misma manera que cambian las personas y su forma de vida. Por eso, también los métodos anticonceptivos más adecuados cambian según la edad. Por fortuna, hoy en día hay un amplio abanico de posibilidades para que cada persona pueda escoger la que más le conviene.

A continuación, ofrecemos algunas pistas sobre cuál puede ser el anticonceptivo más adecuado para ti según la época de la vida en la que te encuentres.

Adolescencia

En España, la edad de inicio de las relaciones sexuales está de media en los 16,5 años para los chicos y en los 17,2 años para las chicas. Es decir, en plena adolescencia. Por otra parte, 4 de cada 10 adolescentes reconocen haber tenido relaciones sexuales sin protección alguna vez. Esto provoca que alrededor de 30.000 chicas menores de 20 años se queden embarazadas sin desearlo cada año en nuestro país. Ante estos datos, no cabe duda de que resulta esencial poner a disposición de estos jóvenes los diferentes métodos anticonceptivos y facilitarles el acceso para que no existan barreras en su uso.

Los métodos anticonceptivos más utilizados en esta etapa son:

Preservativo: Es el único método que, además de prevenir el embarazo, protege frente a las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Esto es especialmente importante en una etapa vital en la que los cambios de pareja sexual son frecuentes.

Pastillas anticonceptivas: Su altísima eficacia en la prevención del embarazo (próxima al 100%), la hace muy adecuada para las adolescentes. Además, los anticonceptivos orales pueden ayudar en otros aspectos relacionados con la salud: reducción del acné e hirsutismo, regulación de los ciclos menstruales, reglas menos dolorosas y/o abundantes, y otros trastornos de la menstruación.

Anillo anticonceptivo: Usado de forma correcta, es tan eficaz como la píldora y su uso es más cómodo, ya que solo es necesario “acordarse” de él una vez al mes. Además, no interfiere con las relaciones sexuales, es discreto y no produce molestias. También como la píldora, regula los ciclos menstruales y produce reglas menos dolorosas. Sin embargo, no protege de las ETS.

No obstante, los hábitos y prácticas sexuales hacen que ninguno de estos métodos anticonceptivos sea perfecto. Los anticonceptivos orales, por ejemplo, no ofrecen protección frente a las enfermedades de transmisión sexual y el principal hándicap en su uso es tener que tomarlos cada día a la misma hora. Esto dificulta el cumplimiento de la pauta. En anillo anticonceptivo es una opción que reduce el riesgo de “olvido”, aunque tampoco protege frente a ETS. Por otra parte, el preservativo no siempre se utiliza correctamente, especialmente si las personas que van a mantener relaciones están bajo los efectos del alcohol. En ocasiones surge una relación imprevista y deciden aprovechar la oportunidad aunque no tengan un condón a mano. Y, finalmente, algunas personas rechazan el uso del preservativo porque creen que les va a restar sensibilidad o espontaneidad en la relación.

Por todas estas razones, los expertos recomiendan el uso del doble método durante la adolescencia, es decir, combinar un método anticonceptivo hormonal con uno de barrera (condón).

 

Juventud

A medida que la adolescencia va dejando paso a la primera juventud, los hábitos sexuales pueden ir cambiando.Muchas personas inician relaciones de pareja más estables y sus relaciones sexuales están mejor planificadas. Además, suele adquirirse un mayor sentido de la responsabilidad y control sobre el sexo.

Paradójicamente, estos cambios en ocasiones conllevan una sensación de falsa seguridad que provoca que se sustituya el uso de un método anticonceptivo por el “coitus interruptus” o “marcha atrás”. No obstante, el riesgo de embarazo no deseado con estas prácticas es muy alto.

Entre los 20 y 24 años, un 44,5% de las mujeres españolas utiliza preservativo, frente al 28,5% que utilizan píldora. Entre los 25 y 29 años, el uso del condón se reduce al 36,5%, mientras que el de las pastillas anticonceptivas aumenta a un 35,2%.

Entre los 20 y los 30 años, muchas mujeres optan también por otros métodos anticonceptivos:

DIU (Dispositivo Intrauterino): Se trata de un método de larga duración, y por tanto es adecuado para mujeres que no quieran tener hijos pronto. Supone la comodidad de no tener que recordar tomar la píldora o ponerse el anillo anticonceptivo, pero, por otro lado, es un dispositivo que requiere la colocación por parte de un ginecólogo y muchos prefieren no utilizarlo en mujeres que no hayan tenido nunca hijos. Además, no protege frente a ETS.

Diafragma: Este dispositivo fue muy utilizado como método de barrera antes de la popularización del condón. Aunque su eficacia es aceptable y mejora la sensibilidad durante las relaciones sexuales, no protege frente a las ETS. No obstante, es una buena alternativa para las mujeres que no deseen un método anticonceptivo hormonal.

Parche anticonceptivo: Es un anticonceptivo hormonal en forma de parche transdérmico, equivalente a la píldora o el anillo vaginal. En este caso, el parche va liberando las hormonas poco a poco a través de la piel, por lo que debe quedar fijado a la piel sin moverse durante el tiempo de uso. Es un método fiable y cómodo, pero muchas mujeres lo descartan porque puede ser visible, especialmente en ropa de verano y traje de baño.

Anticonceptivo inyectable: Se trata de una anticoncepción hormonal a través de inyección. Debe aplicarse cada 3 meses aproximadamente. Algunas mujeres lo prefieren porque el periodo de protección contra el embarazo es largo, pero otras los rechazan por requerir pinchazos regulares, administrados por un profesional de la salud.


Edad adulta

Entre los 30 y los 40 años, el uso de un anticonceptivo adecuado es decisivo. En esta etapa, la mayoría de las mujeres se plantean la maternidad y, por tanto, su preocupación en anticoncepción no trata solo de prevenir los embarazos, sino también de decidir cuándo lo desean, el número de hijos que quieren tener y el momento en el que ya no desean tener más hijos.

Los métodos de barrera y los anticonceptivos hormonales orales o tópicos (píldora o anillo) son los preferidos por las mujeres que quieren plantearse un embarazo en un periodo de tiempo medio o corto, ya que pueden quedarse embarazadas inmediatamente después de dejar de usarlos.

Para las mujeres que no desean tener más hijos, uno de los métodos anticonceptivos más recomendados por los ginecólogos es el DIU (un 15% de las mujeres de más de 35 años lo utilizan). Otra buena opción para las parejas que no desean tener más hijos son los métodos anticonceptivos irreversibles, es decir, la ligadura de trompas (en ellas) o la vasectomía (en ellos).


Madurez

A partir de los 40 años, muchas mujeres empiezan a abandonar el uso de métodos anticonceptivos porque consideran que ya no pueden quedarse embarazadas. Sin embargo, las mujeres de más de 40 años constituyen uno de los principales grupos de riesgo de embarazos no deseados. Por esta razón, es importante concienciar acerca del uso adecuado de un método anticonceptivo también en la madurez, mientras no aparezca la menopausia.

Sea cual sea tu edad y estilo de vida, hay un anticonceptivo adecuado para ti. Infórmate sobre tus opciones, consulta con tu ginecólogo y escoge el que mejor se adapte a tus necesidades.

Date

01 Febrero 2018

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